Las IC en espaņol aportan el 2,8% del PIB

El libro refleja cómo el español es un "fuerte motor" del desarrollo de nuestra cultura en la era del consumo masivo de las artes escénicas (teatro, musicales y ópera), la música grabada y en vivo, el cine y el vídeo, la televisión y la radio, los libros, la prensa y las revistas, los archivos y bibliotecas, el turismo idiomático, los juguetes y los videojuegos, la publicidad y la informática.
El idioma español conforma una región geolingüística en la que se intercambian productos de la industria editorial y contenidos audiovisuales creados y difundidos en español, lo que se corresponde con una gran oferta de talento creativo y de difusión profesional.
La mayor debilidad y, a la vez, mayor oportunidad para el futuro de esta región geocultural es el desarrollo económico de América Latina: en el mercado mundial de industrias culturales, esta región representa el 4 por ciento, frente al 32 % de Estados Unidos y Canadá, lo que supone mejores perspectivas de crecimiento.
Por otro lado, la internacionalización de las industrias culturales españolas se debe a que exportan sus contenidos, generalmente traducidos, a países de otras lenguas de alto poder adquisitivo, como Francia, Alemania, Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Brasil, China y Japón.
Incluso en la industria editorial, único sector en el que América Latina es la región de mayor presencia de exportaciones culturales españolas, las traducciones al inglés de libros españoles figuran en la lista de libros más vendidos del The New York Times.
En el estudio se explica cómo la producción de cultura se convirtió en industria cultural en el siglo XX con su incorporación a la producción en serie y el consumo de masas.
Por sectores, en las artes escénicas destaca, junto al teatro convencional, la fuerza de los espectáculos musicales con danza y música y cantados en español. La música latina gana presencia en el sector musical en los países hispanohablantes, pero sobre todo en Estados Unidos.
Además, el cine español va poco a poco estando presente en el mundo; los libros son una industria cultural clásica y sólidamente asentada; y la edición de diarios y revistas en español se hace global gracias a las ediciones en Internet.
Otros sectores son el del turismo relacionado con el aprendizaje de la lengua y la cultura españolas; los juegos y juguetes (tanto los tradicionales como los videojuegos); la publicidad, que transmite valores y contenidos simbólicos en español; y la parte de la informática que el público utiliza para acceder a los contenidos culturales. EFE-Cantabria