
Publicado en el Diario Vasco el 3-12-11.
Mañana, coincidiendo con la apertura de la gran feria de la cultura vasca de Durango -que protagonizará Galicia, la invitada de honor de esta 46 edición-, en el Pazo da Cultura de Pontevedra cerrará sus puertas Culturgal, la gran feria de la cultura gallega. No es casual que Culturgal sea la Feira das Industrias Culturais, denominación que supera ampliamente el espacio delimitado por el libro y el disco que dominan en cartel de identidad de la Azoka de Durango, en fase de reflexión y transformación en lo que respecta a sus campos de interés.
Tampoco es casual que la potente presencia gallega en Durango llegue precisamente de la mano del mismo Culturgal y de Agadic, la Axencia Galega das Industrias Culturais, plataforma institucional de vocación transversal integrada en la consejería de Cultura de la Xunta. Porque, pese a que reconozcan que todavía están dando los primeros pasos, por lo menos formalmente Galicia ha avanzado más que Euskadi en la consideración del sector cultural como sector productivo, como industria.
Sergio Lago, director de Culturgal, recuerda que «en los últimos años se han consolidado varias asociaciones sectoriales con un trabajo muy profesional, y una de las reclamaciones era, además de tener datos sobre el sector de la cultura, ser considerados como industrias culturales e ir abandonando esa idea subsidiaria que se tiene de la cultura». Los primeros datos -17.500 empleos, 1.500 millones de facturación, 2% del PIB-, permitieron comprobar, por ejemplo, que las industrias culturales tienen en la actualidad tantos trabajadores o más que sectores tan emblemáticos, y tan apoyados por las instituciones, como la construcción naval, la pesca o el automóvil. Y, pese a ello, «nunca han tenido la misma consideración», subraya Lago, reconociendo que, pese a la existencia de subsectores potentes como el libro y las artes gráficas, en general el sector de la cultura está muy atomizado.
Comparte esa visión Juan Carlos Fernández Fasero, director de Agadic, que procede del sector y en la actualidad considera su trabajo en la administración autonómica gallega como «una tarea de apostolado, porque cuesta que entiendan, aunque ya lo están empezando a hacer, que la cultura es también un negocio que genera riqueza y del que la gente come y vive». Un sector que por sus características necesita, y hasta ahora no tenía, programas de formación específicos o líneas de ayuda y financiación que contemplen las especificidades de unas industrias que no siempre se asemejan a las que se consideran convencionales y, en consecuencia, «normales».
Pese a esa singularidad que no siempre encaja en la norma, la industria cultural es sin embargo, y así lo subraya Fernández Fasero, «una de las que mejor está capeando la crisis. Hay destrucción de empleo, claro, pero es mínima comparando con otros sectores». Datos externos avalan también la relativa buena forma del sector cultural gallego. En 2010, por ejemplo, el Instituto Nacional de Estadística constató un desplome de caso el 30% en la producción editorial española. En Galicia también cayó, pero la mitad, un 15%.
Lago y Fernández Fasero también están de acuerdo en que para una comunidad de 2.800.000 habitantes la llave del futuro está en el exterior. En el caso de Galicia, además, la lengua propia no solo no se entiende como un límite, sino que se presenta como una gran oportunidad. En Galicia, según datos del Instituto Galego de Estatística correspondientes a 2008, el 56% de los habitantes de la comunidad hablan más el gallego que el castellano, aunque el porcentaje, baja al 30% cuando refleja el número de gallegos que siempre hablan en gallego y se reduce aun más cuando los criterios de corte son la lectura y la escritura.
En cualquier caso, más allá de sus fronteras los gallegos tienen eso que llaman la lusofonía, más de 240 millones de personas que, con todas las peculiaridades que hay que tener en cuenta y todos los ajustes que hay que hacer, comparten universo lingüístico. Las expectativas de la industria cultural gallega con respecto a la internacionalización son fundadamente positivas.
Las piezas más importantes
La sintonía entre Lago y Fernández Fasero sigue siendo total a la hora de reconocer que la mejor estrategia y todos los medios puestos a su servicio sirven de poco si no funcionan los dos extremos de la cadena, las piezas más importantes de la misma: los creadores y el público.
Estos días, Culturgal está poniendo a disposición del público, tal como lo hará a partir de mañana Durango, el grueso de la producción cultural gallega. Más de 120 entidades presentarán sus novedades y también serán muchos los autores presentes en la feria. Aprovechando la coincidencia, un rápido test de conocimiento de cultura gallega contemporánea. Estos días visitan Culturgal los escritores Antón Piñeiro, Federico Coche, Xulia Alonso, Manuel Rivas, Domingo Villar y Fran Alonso, entre otros. En lo que respecta a la música, por el Patio de Culturgal habrán pasado al final de esta edición, entre otros, Vai, M. Carballo Trío, Pentalfa, Das Kapital, Combo Dinamo, Pedrito Diablo y Los Cadáveres, Assemby Point, Riobó y Patricia Moon. La pregunta es la siguiente, ¿a cuántos conoce?
La respuesta, salvo conocimiento superior a la media de la actualidad cultural gallega, es fácil de imaginar, e incide en uno de los aspectos que destaca Juan Carlos Fernández Fasero: la importancia que tienen para la difusión de la cultura gallega algunos creadores que han dado el salto a mercados más amplios y, sin embargo, siguen absolutamente comprometidos con su lengua y su cultura. Por ejemplo, un nombre en el que seguramente habrá reparado, el escritor Manuel Rivas. U otro que tal vez recordará, aunque no aparece en la lista, Suso de Toro, que hace unos meses se despidió de la escritura profesional a través de su blog. La literatura gallega, sin embargo, es una realidad mucho más extensa y más joven que iniciativas como Pulp Books, que edita en castellano las obras más recientes y de mayor éxito de autores gallegos de la última hornada, están ayudando a difundir.
Otro tanto puede decirse de la música. Hay muchas posibilidades de que la primera respuesta a la pregunta ¿a quiénes conoce? sea el grupo folk Luar na Lubre, oficialmente nombrados embajadores culturales de Galicia. Los más veteranos recordarán también a los incombustibles Milladoiro o la década que, hace ya mucho tiempo, protagonizaron Os Resentidos de Antón Reixa, cuya conferencia inaugura mañana al mediodía la Azoka. O a dos ejemplos de cómo la tradición puede ser pura vanguardia, como los gaiteiros Cristina Pato y Carlos Núñez. Pero, obviamente, hay muchísimo más. Y mucho de lo que a la mayoría nos queda por conocer de una cultura que comparte muchas cosas con la vasca estará al alcance de todos en Durango.

FUNCIONARÁ DESDE LA ÍSLA DE SAN SIMÓN CON LA PARTICIPACIÓN DE AGADIC, El CONSELLO DA CULTURA GALLEGA Y LAS UNIVERSIDADES DE SANTIAGO, A Coruña Y VIGO
Galicia contará con el Laboratorio Permanente de Industrias Culturales para el análisis y desarrollo del sector
A Consellería de Cultura y Turismo elevó al Consello da Xunta el informe de conclusiones del primero foro celebrado en el marco del proyecto INDCREA, que congregó 50 profesionales y académicos internacionales.
La merma de la dependencia de las ayudas públicas, la busca de la rentabilidad de las infraestructuras culturales o el fortalecimiento de la reputaciones de las empresas son algunas de las claves apuntadas por el grupo de expertos.
[13/10/2011]Galicia contará con un Laboratorio Permanente de Industrias Culturales que se fundará por consecuencia del proyecto INDCREA, iniciativa promovida por la Xunta de Galicia y el Consello da Cultura Gallega (CCG) desde la que se perfiló este nuevo instrumento que contribuirá al análisis y desarrollo del sector.
Funcionará como un grupo de trabajo estable, abierto a todos los agentes implicados y continuado en el tiempo, que tendrá su sed en la Isla de San Simón y contará con la participación de académicos, investigadores y profesionales de los distintos ámbitos de la cultura.
La Consellería de Cultura y Turismo elevó hoy al Consello da Xunta el informe de conclusiones del foro celebrado entre los pasados 19 y 22 de septiembre con motivo de la puesta en marcha de INDCREA bajo lo léemela ?Galicia y las industrias culturales y creativas delante de la Agenda 2020?, que contó con la participación de más de 50 especialistas en la materia procedentes de 6 países europeos y americanos. La necesidad de la creación y puesta en marcha del Laboratorio Permanente de Industrias Culturales es una de las principales constataciones de esa primera actividad llevada a cabo en el marco de INDCREA. El encuentro abrió, además, nuevos espacios de reflexión y diagnosis sobre los escenarios de futuro de las industrias culturales y creativas de Galicia como sector estratégico hacia segunda década del siglo XXI y con la vista puesta en el programa de convergencia digital de la Unión Europea.
Aplicar las claves
En su informe de conclusiones, el proyecto INDCREA contextualiza e identifica las claves para situar a la industria cultural gallega a medio plazo en un lugar preferente del desarrollo económico y social del país. El Laboratorio Permanente de Industrias Culturales será el órgano responsable de aplicar esas claves en la propuesta o en la participación activa del diseño políticas culturales orientadas a la generación de riqueza, valor añadido y empleo.
El acuerdo se resume en 18 puntos básicos, a partir de la premisa de que el campo cultural adquiere cada vez mayor relevancia económica. En consecuencia, la política cultural adquiere una nueva dimensión estratégica con incidente directo en la cadena de valor.
De este modo, se destaca la importancia que juega la optimización de elementos como los nuevos medios tecnológicos, la trascendencia de los clústeres profesionales en la redefinición de fuentes alternativas de negocio y fórmulas colaboración intersectoriais o la conveniencia de suministrar la credibilidad y reputación de las empresas para su competitividad en tener territoriales y económicos globales.
Otras conclusiones abordan aspectos como la evaluación de los modelos de festivales, muestras y ferias culturales; el incidente en el desarrollo, promoción y distribución de los productos culturales por riba incluso de su producción; o la necesaria profesionalización en todos los ámbitos culturales para el diseño de programaciones excelentes que repercutirán de manera positiva en la propia industria y garanticen su viabilidad.
También se destaca la deseable minoración de la dependencia de las empresas respeto de las ayudas públicas, la asunción de criterios de rentabilidad y disponibilidad en la gestión de las infraestructuras culturales y la urgencia en encontrar un punto de encuentro -desde una óptica tecnológica y no estrictamente jurídica- entre el derecho de propiedad intelectual y lo de acceso a la cultura.

El pasado 12 de marzo, Silvio Berlusconi debió enfrentarse a larealidad.
Italia festejaba el 150 aniversario de su creación y en esta ocasión se representó en Roma la ópera Nabucco, de Giuseppe Verdi, dirigida por el maestro Ricardo Muti.
Nabucco evoca el episodio de la esclavitud de los judíos en Babilonia, y el famoso canto "Va pensiero" es el canto del coro de esclavos oprimidos. En Italia, este canto es un símbolo de la búsqueda de la libertad (en los años en que se escribió la ópera, Italia estaba bajo el imperio de los Habsburgo).
Antes de la representación, Gianni Alemanno, alcalde Roma, subió al escenario para pronunciar un discurso en el que denunciaba los recortes del presupuesto de cultura que estaba haciendo el Gobierno, a pesar de que Alemanno es miembro del partido gobernante y había sido ministro de Berlusconi.
Esta intervención del alcalde, en presencia de Berlusconi que asistía a la representación, produjo un efecto inesperado.
Ricardo Muti, director de la orquesta, declaró al "Times": La ópera se desarrolló normalmente hasta que llegamos al famoso canto "Va pensiero". Inmediatamente sentí que el público se ponía en tensión.
Hay cosas que no se pueden describir, pero que uno las siente. Era el silencio del público el que se hacía sentir hasta entonces, pero cuando empezó el "Va Pensiero", el silencio se llenó de verdadero fervor. Se podía sentir la reacción del público ante el lamento de los esclavos que cantan: "Oh patria mía, tan bella y tan perdida."
Cuando el coro llegaba a su fin, el público empezó a pedir un bis, mientras gritaba "Viva Italia" y "Viva Verdi". A Muti no le suele gustar hacer un bis en mitad de una representación. Sólo en una ocasión, en la Scala de Milan, en 1986, había aceptado hacer un bis del "Va pensiero".
"Yo no quería sólo hacer un bis. Tenía que haber una intención especial para hacerlo" - dijo Muti -. En un gesto teatral, Muti se dio la vuelta, miró al público y a Berlusconi a la vez, y se oyó que alguien entre el público gritó: "Larga vida a Italia!". Muti dijo entonces:
"Sí, estoy de acuerdo: "Larga vida a Italia", pero yo ya no tengo 30 años, he vivido ya mi vida como italiano y he recorrido mucho mundo. Hoy siento vergüenza de lo que sucede en mi país. Accedo, pues, a vuestra petición de un bis del "Va Pensiero". No es sólo por la dicha patriótica que siento, sino porque esta noche, cuando dirigía al Coro que cantó "Ay mi país, bello y perdido" , pensé que si seguimos así vamos a matar la cultura sobre la cual se construyó la historia de Italia. En tal caso, nuestra patria, estaría de verdad "bella y perdida".
Muchos aplausos, incluidos los de los artistas en escena. Muti prosiguió. "Yo he callado durante muchos años. Ahora deberíamos darle sentido a este canto. Les propongo que se unan al coro y que cantemos todos el "Va pensiero"
Toda la ópera de Roma se levantó. Y el coro también. Fue un momento mágico. Esa noche no fue solamente una representación de Nabucco, sino también una declaración del teatro de la capital para llamar la atención a los políticos.
En el enlace siguiente se puede vivir ese momento mágico, lleno de emoción.
Italia festejaba el 150 aniversario de su creación y en esta ocasión se representó en Roma la ópera Nabucco, de Giuseppe Verdi, dirigida por el maestro Ricardo Muti.
Nabucco evoca el episodio de la esclavitud de los judíos en Babilonia, y el famoso canto "Va pensiero" es el canto del coro de esclavos oprimidos. En Italia, este canto es un símbolo de la búsqueda de la libertad (en los años en que se escribió la ópera, Italia estaba bajo el imperio de los Habsburgo).
Antes de la representación, Gianni Alemanno, alcalde Roma, subió al escenario para pronunciar un discurso en el que denunciaba los recortes del presupuesto de cultura que estaba haciendo el Gobierno, a pesar de que Alemanno es miembro del partido gobernante y había sido ministro de Berlusconi.
Esta intervención del alcalde, en presencia de Berlusconi que asistía a la representación, produjo un efecto inesperado.
Ricardo Muti, director de la orquesta, declaró al "Times": La ópera se desarrolló normalmente hasta que llegamos al famoso canto "Va pensiero". Inmediatamente sentí que el público se ponía en tensión.
Hay cosas que no se pueden describir, pero que uno las siente. Era el silencio del público el que se hacía sentir hasta entonces, pero cuando empezó el "Va Pensiero", el silencio se llenó de verdadero fervor. Se podía sentir la reacción del público ante el lamento de los esclavos que cantan: "Oh patria mía, tan bella y tan perdida."
Cuando el coro llegaba a su fin, el público empezó a pedir un bis, mientras gritaba "Viva Italia" y "Viva Verdi". A Muti no le suele gustar hacer un bis en mitad de una representación. Sólo en una ocasión, en la Scala de Milan, en 1986, había aceptado hacer un bis del "Va pensiero".
"Yo no quería sólo hacer un bis. Tenía que haber una intención especial para hacerlo" - dijo Muti -. En un gesto teatral, Muti se dio la vuelta, miró al público y a Berlusconi a la vez, y se oyó que alguien entre el público gritó: "Larga vida a Italia!". Muti dijo entonces:
"Sí, estoy de acuerdo: "Larga vida a Italia", pero yo ya no tengo 30 años, he vivido ya mi vida como italiano y he recorrido mucho mundo. Hoy siento vergüenza de lo que sucede en mi país. Accedo, pues, a vuestra petición de un bis del "Va Pensiero". No es sólo por la dicha patriótica que siento, sino porque esta noche, cuando dirigía al Coro que cantó "Ay mi país, bello y perdido" , pensé que si seguimos así vamos a matar la cultura sobre la cual se construyó la historia de Italia. En tal caso, nuestra patria, estaría de verdad "bella y perdida".
Muchos aplausos, incluidos los de los artistas en escena. Muti prosiguió. "Yo he callado durante muchos años. Ahora deberíamos darle sentido a este canto. Les propongo que se unan al coro y que cantemos todos el "Va pensiero"
Toda la ópera de Roma se levantó. Y el coro también. Fue un momento mágico. Esa noche no fue solamente una representación de Nabucco, sino también una declaración del teatro de la capital para llamar la atención a los políticos.
En el enlace siguiente se puede vivir ese momento mágico, lleno de emoción.

· El director de la AGADIC clausuró hoy la cumbre académica y profesional que reunió en la Isla del Pensamiento a medio centenar de expertos para debatir sobre las estrategias de futuro del sector
· La reconversión tecnológica, la necesidad de formación e investigación o el cambio do modelo de negocio centraron las conclusiones de este foro, en el que se anunció la creación del Laboratorio Permanente de las Industrias Culturales
· Internautas de 23 países siguieron en directo las sesiones de trabajo, que se retransmitieron por ‘streaming’ a través del canal San Simón TV
San Simón-Redondela (Pontevedra), 22 de septiembre de 2011.- El director de la Agencia Gallega de las Industrias Culturales (AGADIC) Juan Carlos F. Fasero, clausuró hoy la cumbre académica y profesional organizado por la Consellería de Cultura y Turismo a través de la AGADIC y la Fundación Isla de San Simón, y por el Consello da Cultura Gallega. Durante este encuentro, celebrado en San Simón, la Isla del Pensamiento, cerca de medio centenar de especialistas en industrias culturales y creativas procedentes de seis países celebraron el foro de debate titulado “Galicia y las industrias culturales y creativas delante de la Agenda 2020”, con el que echó a andar el denominado proyecto INDCREA y en el que se anunció también la creación del Laboratorio Permanente de las Industrias Culturales. El director de la AGADIC señaló que este órgano tiene como objetivo implementar las propuestas que surgieron en este foro y desarrollar proyectos de investigación centrados en el diseño de estrategias y políticas culturales orientadas a la generación de riqueza, valor añadido y empleo para un sector que se presenta como oportunidad de futuro para impulsar la salida de la crisis que afecta a todos los sectores productivos.
De hecho, en este encuentro se puso de manifiesto el papel de la cultura en general y de las industrias culturales en particular en el desarrollo social no sólo a través de la generación de valor añadido de sus propias actividades, sino también de sus enormes externalidades positivas al conjunto de la economía. “Allí donde hay más empleados en industrias culturales y creativas hay más renta disponible y riqueza”, se indica en las conclusiones, para añadir que este sector es el que mejor está resistiendo la crisis en términos de empleo y es lo que presenta una mayor potencialidad. De hecho, las industrias culturales se sitúan cómo locomotora de la economía de los países, pues ayudan a la generación de marca país, dinamizando territorios y mejorando las condiciones de los ciudadanos. Otra de las reflexionesen la que coinciden todos los participantes es el efecto que la reconversión tecnológica está provocando en el sector como oportunidad para desarrollar nuevas vías para la difusión y el acercamiento al consumidor.
En cualquier caso, los expertos consideran necesario modificar el modelo de negocio, fomentando a I+D+i, la formación de los emprendedores y la profesionalización del sector, la busca de alternativas de financiación más allá de las subvenciones que limiten la dependencia económica de las producciones y la expansión del mercado. También se señala como fundamental potenciar los circuitos para eliminar la estacionalidad y gestionar las infraestructuras culturales con criterios de rentabilidad, sostenibilidad y disponibilidad. “No puede haber teatros y auditorios cerrados, son de los ciudadanos y deben estar abiertos”, reflexionan los expertos, añadiendo que el precio de los artistas debe fijarlo la demanda.
La figura del artista centró algunos de los debates del encuentro, en el que quedó claro que este debe ser autónomo e independiente para la creación, pero si quiere formar parte de la industria debe tener en cuenta que precisa una plataforma que gestione el producto. En este sentido, se señaló la importancia de las agencias de industrias culturales como fundamentales para afrontar el reto de futuro en el ámbito de la cultura en general y de la música en particular, pues en el caso de Galicia existe un riquísimo patrimonio musical con una enorme potencialidad.
En lo que respecta a otros sectores como el del libro, los expertos coincidieron en señalar que la digitalización ha generado un importante impacto en el negocio editorial, con grandes posibilidades de desarrollo de librerías virtuales, digitalización de contenidos y y-books. En el sector del audiovisual, los expertos consideran que es necesaria la alfabetización de las empresas, que sólo se preocupan por la producción y olvidan el desarrollo, la promoción y la distribución. En este campo destacaron la necesidad de formación y promoción de los emprendedores y la diversificación de contenidos. En concreto, en el sector del cine se hace hincapié en esta diversidad no entendida sólo como variedad de oferta, sino también al fomento de la cultura y la interculturalidad.
La crisis de contenidos se presenta también como una amenaza para los medios de comunicación, que según se desprende de las conclusiones tienen cómo única oportunidad para sobrevivir frente las grandes multinacionales modificar sus modelos de negocio y apostar por lo que realmente saben hacer: activos tangibles, credibilidad y, sobre todo, independencia y pluralidad.
Durante las diferentes sesiones de trabajo se pusieron en común las propuestas de investigadores, especialistas, expertos, empresarios y representantes de colectivos sectoriales de los distintos campos y áreas de las industrias culturales y creativas de Galicia, del resto de Europa y de América. Entre ellos, catedráticos y profesores de las universidades de Santiago de Compostela, de A Coruña y de Vigo, así como de instituciones académicas y docentes de diversos puntos de Iberoamérica y Europa. También ofrecieron sus visiones sobre los retos concretos de sus sectores profesionales vinculados a los sectores del audiovisual, la música, la edición, la arquitectura, la moda, la divulgación o el periodismo.
Sus sesiones de trabajo fueron retransmitidas en streaming a través del canal San SimónTV, y sucesivas en directo desde 23 países tan diversos como Australia, Rusia, Estados Unidos o Perú. También se realizó un completo seguimiento en Twitter mediante la cuenta @illasansimon y bajo la etiqueta #INDCREA.
Listado de países conectados por Streaming: España, Francia, Italia, Hungría, Polonia, Alemania, Portugal, Holanda, Reino Unido, Rusia, Suiza, Estados Unidos, Argentina, México, Chile, Perú, Ecuador, Filipinas, Arabia Saudí, Egipto, Túnez, Marruecos y Australia.
· La reconversión tecnológica, la necesidad de formación e investigación o el cambio do modelo de negocio centraron las conclusiones de este foro, en el que se anunció la creación del Laboratorio Permanente de las Industrias Culturales
· Internautas de 23 países siguieron en directo las sesiones de trabajo, que se retransmitieron por ‘streaming’ a través del canal San Simón TV
San Simón-Redondela (Pontevedra), 22 de septiembre de 2011.- El director de la Agencia Gallega de las Industrias Culturales (AGADIC) Juan Carlos F. Fasero, clausuró hoy la cumbre académica y profesional organizado por la Consellería de Cultura y Turismo a través de la AGADIC y la Fundación Isla de San Simón, y por el Consello da Cultura Gallega. Durante este encuentro, celebrado en San Simón, la Isla del Pensamiento, cerca de medio centenar de especialistas en industrias culturales y creativas procedentes de seis países celebraron el foro de debate titulado “Galicia y las industrias culturales y creativas delante de la Agenda 2020”, con el que echó a andar el denominado proyecto INDCREA y en el que se anunció también la creación del Laboratorio Permanente de las Industrias Culturales. El director de la AGADIC señaló que este órgano tiene como objetivo implementar las propuestas que surgieron en este foro y desarrollar proyectos de investigación centrados en el diseño de estrategias y políticas culturales orientadas a la generación de riqueza, valor añadido y empleo para un sector que se presenta como oportunidad de futuro para impulsar la salida de la crisis que afecta a todos los sectores productivos.
De hecho, en este encuentro se puso de manifiesto el papel de la cultura en general y de las industrias culturales en particular en el desarrollo social no sólo a través de la generación de valor añadido de sus propias actividades, sino también de sus enormes externalidades positivas al conjunto de la economía. “Allí donde hay más empleados en industrias culturales y creativas hay más renta disponible y riqueza”, se indica en las conclusiones, para añadir que este sector es el que mejor está resistiendo la crisis en términos de empleo y es lo que presenta una mayor potencialidad. De hecho, las industrias culturales se sitúan cómo locomotora de la economía de los países, pues ayudan a la generación de marca país, dinamizando territorios y mejorando las condiciones de los ciudadanos. Otra de las reflexionesen la que coinciden todos los participantes es el efecto que la reconversión tecnológica está provocando en el sector como oportunidad para desarrollar nuevas vías para la difusión y el acercamiento al consumidor.
En cualquier caso, los expertos consideran necesario modificar el modelo de negocio, fomentando a I+D+i, la formación de los emprendedores y la profesionalización del sector, la busca de alternativas de financiación más allá de las subvenciones que limiten la dependencia económica de las producciones y la expansión del mercado. También se señala como fundamental potenciar los circuitos para eliminar la estacionalidad y gestionar las infraestructuras culturales con criterios de rentabilidad, sostenibilidad y disponibilidad. “No puede haber teatros y auditorios cerrados, son de los ciudadanos y deben estar abiertos”, reflexionan los expertos, añadiendo que el precio de los artistas debe fijarlo la demanda.
La figura del artista centró algunos de los debates del encuentro, en el que quedó claro que este debe ser autónomo e independiente para la creación, pero si quiere formar parte de la industria debe tener en cuenta que precisa una plataforma que gestione el producto. En este sentido, se señaló la importancia de las agencias de industrias culturales como fundamentales para afrontar el reto de futuro en el ámbito de la cultura en general y de la música en particular, pues en el caso de Galicia existe un riquísimo patrimonio musical con una enorme potencialidad.
En lo que respecta a otros sectores como el del libro, los expertos coincidieron en señalar que la digitalización ha generado un importante impacto en el negocio editorial, con grandes posibilidades de desarrollo de librerías virtuales, digitalización de contenidos y y-books. En el sector del audiovisual, los expertos consideran que es necesaria la alfabetización de las empresas, que sólo se preocupan por la producción y olvidan el desarrollo, la promoción y la distribución. En este campo destacaron la necesidad de formación y promoción de los emprendedores y la diversificación de contenidos. En concreto, en el sector del cine se hace hincapié en esta diversidad no entendida sólo como variedad de oferta, sino también al fomento de la cultura y la interculturalidad.
La crisis de contenidos se presenta también como una amenaza para los medios de comunicación, que según se desprende de las conclusiones tienen cómo única oportunidad para sobrevivir frente las grandes multinacionales modificar sus modelos de negocio y apostar por lo que realmente saben hacer: activos tangibles, credibilidad y, sobre todo, independencia y pluralidad.
Durante las diferentes sesiones de trabajo se pusieron en común las propuestas de investigadores, especialistas, expertos, empresarios y representantes de colectivos sectoriales de los distintos campos y áreas de las industrias culturales y creativas de Galicia, del resto de Europa y de América. Entre ellos, catedráticos y profesores de las universidades de Santiago de Compostela, de A Coruña y de Vigo, así como de instituciones académicas y docentes de diversos puntos de Iberoamérica y Europa. También ofrecieron sus visiones sobre los retos concretos de sus sectores profesionales vinculados a los sectores del audiovisual, la música, la edición, la arquitectura, la moda, la divulgación o el periodismo.
Sus sesiones de trabajo fueron retransmitidas en streaming a través del canal San SimónTV, y sucesivas en directo desde 23 países tan diversos como Australia, Rusia, Estados Unidos o Perú. También se realizó un completo seguimiento en Twitter mediante la cuenta @illasansimon y bajo la etiqueta #INDCREA.
Listado de países conectados por Streaming: España, Francia, Italia, Hungría, Polonia, Alemania, Portugal, Holanda, Reino Unido, Rusia, Suiza, Estados Unidos, Argentina, México, Chile, Perú, Ecuador, Filipinas, Arabia Saudí, Egipto, Túnez, Marruecos y Australia.

J. R. MARCOSENVIADO ESPECIAL - Mar del Plata - 16/09/2011 (El Pais)
También la geografía produce sus metáforas. El rechinar de dientes del otoño europeo tiene su contrapeso en la tímida primavera que llega a esos países que llaman emergentes. Y lo que vale para el clima vale para la cultura. Mientras la crisis del Viejo Continente obliga a los Gobiernos a mandar su cuota de prestigio al aparcamiento de los presupuestos, Latinoamérica quiere colocarla en la vía rápida de las autopistas. Incluidas las que le quedan por construir. Mientras en una punta del mundo la industria cultural y el consumo marcan la agenda, en la otra la cultura desborda unos límites que nunca alcanzó a hacer suyos.
Más allá de la etimología, también la cultura es cultivo. Ese es el espíritu que anima el IV Congreso Iberoamericano de Cultura, que ayer se inauguró en la ciudad argentina de Mar del Plata para hablar de la cultura como forma de vida más allá de las bellas artes o el consumo de productos (culturales). Si en citas anteriores se debatió sobre el cine (México) o la música (Medellín), esta vez el tema escogido anuncia su transversalidad desde el principio: política y participación popular. Respecto a la primera, Mónica Guariglio, responsable del evento como directora nacional de política cultural argentina, es gráfica: "Hay que sacar la cultura de la agenda ornamental, ir más a allá de la lista de bienales y festivales de cine. No puede ser la guinda que acompañe al desarrollo, debe formar parte de él. Nadie duda cuando se dice que hace falta un plan industrial para 10 años, pero está pendiente pensar en la cultura de los próximos cinco". En su país, explica, las últimas grandes iniciativas "culturales" no han salido de la secretaría del ramo (equivalente al ministerio español). Y pone un ejemplo: la Ley de Matrimonio Igualitario. "Algunos dirán que es solo un asunto de derechos", explica, "pero es mucho más, es un cambio cultural muy profundo".
Un vistazo a los temas de debate en el presente congreso ilustra bien esa idea transversal. La violencia, la economía, la innovación tecnológica o la geopolítica en el ascenso del sur global ocuparán conversaciones habitualmente dedicadas al libro electrónico, los derechos de autor o la industria discográfica. "La cultura no es un compartimento estanco", sostiene el sociólogo chileno Patricio Rivas, "afecta a la seguridad de las sociedades, la salud, el medio ambiente y la educación. Cuando se implementa un programa cultural dirigido a jóvenes, no solo se promueve la creatividad, sino que, simultáneamente, se contribuye a mejorar el bienestar social, las relaciones personales, la formación y las oportunidades de participar en el mundo".
Un congreso como este tiene, por supuesto, su previsible cuota ministerial -"Tomamos ese epíteto [populista] como un elogio", dijo el cineasta Jorge Coscia, secretario de Cultura del Gobierno de Cristina Fernández-, pero también está lleno de grandes experiencias y pequeñas ideas. Entre esas experiencias están iniciativas que ya son clásicas por exitosas, como la formación musical para jóvenes en Venezuela o la construcción de bibliotecas y la implicación de los vecinos en barrios pobres de Medellín (Colombia), pero también un ejemplo como el que recuerda el antro-pólogo costarricense Mario Zúñiga, que analiza la vida de los pandilleros de El Salvador y destaca la integración de "jóvenes en riesgo de pertenecer a pandillas", a través de actividades artísticas como la pintura de murales en algunas iglesias. "Cuando se ha enfrentado el problema en coordinación con la política social y la cultural, la situación cambia", afirma Zúñiga.
Junto a transversalidad y política, la palabra más citada en la primera jornada de un congreso que el año que viene se desarrollará en España, fue participación, un término que en los últimos tiempos se ha convertido en el haz de una hoja cuyo envés es Internet. Pero la cuestión cobra todos sus matices al comprobar que en ese ente transoceánico llamado Iberoamérica la diversidad es vecina de la desigualdad. Así, con el 66% de usuarios de la Red que tiene Argentina respecto a su población -un índice de nivel europeo-, conviven el 10% de Bolivia o Nicaragua o el 30% de Costa Rica. "La brecha digital es un tema pendiente", reconoce Mónica Guariglio.
En medio de una crisis de la que América Latina parece estar a salvo, la constante invocación a la política parece también una forma de exorcizar el fantasma del control económico. La relación cultura-economía va más allá de la contribución de aquella al PIB de cada país. Como explica el politólogo brasileño Emir Sader, impulsor del Foro Social de Porto Alegre, "a mayor desarrollo económico, mayores condiciones de desarrollo en la producción cultural; sin embargo, esta última no se explica por el mayor o menor nivel de desarrollo económico". Y recurre al ejemplo de la literatura contemporánea: "Difícilmente podría decirse que la producción más significativa proviene de los países del centro del capitalismo". Y cuando lo hace, es de la mano de autores cuyas raíces se hunden en la periferia. Baste pensar en las antiguas colonias en el caso del inglés o en la literatura latinoamericana del siglo XX en el caso del español. No es, pues, extraño que las migraciones sean otro de los ejes de un congreso en el que todo, hasta la literatura, es cultura.